La semana pasada se celebró, en todo el mundo, el Día Internacional de las Personas Sordas. En Anantapur, cerca de 800 niños y niñas que estudian en los 5 centros educativos que tiene puestos en marcha la Fundación Vicente Ferrer también lo celebraron. El Instituto de Bukaraya fue el escenario que acogió la fiesta de estos chavales, en la que hubo teatro, magia, danza y, sobre todo, el sentimiento de unión y solidaridad de un colectivo que, poco a poco, va ganando, con mucho esfuerzo, en autoestima y confianza.
Fue una jornada maravillosa a la que Sara, mi compañera, supo poner la guinda con una actuación cómica genial. ¡Gracias por tu magia!

Me encantan los aplausos de las personas sordas porque aunque no tengan sonido literalmente hablando, expresan mucho más que los aplausos de las personas que oyen, creo que tienen más vida.
ResponderEliminarCreo que el trabajo que está realizando la FVF es maravilloso y lo es por el equipo humano tan importante que tiene.