viernes, 25 de septiembre de 2009

¡UNA FELICITACIÓN OCHENTERA PARA TÍ!


Un día cualquiera, no sé a qué hora fue...
nació mi cuñao, el Óscar, sin saber porqué...
El barrio de Corea le ha visto crecer... y ahora con la Isseta lo está viendo otra veeeeeeezzzz...
Me asomo a la ventana eres el chico de ayer....
Jugando con las cebollas, de tu huerto... oh, oh...
Demasiado tarde para recoger...
Las plagas han venido y tó se lo quieren comer...

La luz de la mañana entra en Anantapur...
y hoy celebro que hace 33 años naciste tú...uuuuuuhhhhh....

¡¡¡Óscar, te queremos!!!! Tu regalote te llegará con la Isseta... hasta el momento, espero que disfrutes de este regalo que hemos preparado con mucho cariño. Ya sabes que de todos mis cuñaos... ¡¡¡tú eres mi preferido!!!

Un abrazo grande de tu Cuñà



Anantapur, 27 de septiembre de 2009

domingo, 13 de septiembre de 2009

!Porque eres una chica EXCELENTE! !FELICIDADES ROCÍO!

Hace 23 años, estaba en clase de 1º de EGB. Rosita, nuestra tutora, nos enseñaba las vocales y las consonantes. Aquéllo era muy fácil, así que la mayor parte del tiempo nos dedicábamos a hacer travesuras y a jugar, !como buenos niños! Pero un día, de pronto, nuestro frenesí infantil se vió interrumpido, pues, repentinamente, la puerta de madera del aula se abrió sobresaltándonos... Una niña, de ojos muy grandes y pelo oscuro apareció, como de la nada, y alguién la "soltó" -literalmente- en el medio de la clase (años después me enteré que ese "alguien" era Lola...- Yo pensé que se iba a echar a llorar... por suerte, tal vez por su carácter abierto, aquella pequeña morenaza se acopló, como hace siempre, a aquél ambiente nuevo que iba a ser el suyo durante los próximos 8 años... Bueno, en mi caso, en los siguientes 23 años, ya que desde entonces hasta hoy, hemos sido amigas.


Más de dos décadas de amistad, vaya tela...

Por eso, Rocío, desde Anantapur, te mando este vídeo que he hecho con la ayuda inestimable de todos mis compañeros. Deseando que te guste, que te haga reír y que te transmita mucha alegría y mucha fuerza. Ya tienes 29 y eres tan vieja como yo, jejejje... Empieza un nuevo año que deseo que esté lleno de frutos. Porque te lo curras cada día con todo, poniendo tus energías en cada cosa que haces y tu ilusión en cada nuevo proyecto... Pronto nos encontraremos en India y no sabes cuánto voy a llorar de emoción cuando te recoja en el aeropuerto. Te mando un abrazo enorme. Desde aquí me tomaré una birra -para no perder la costumbre- a tu salud, recordando nuestros mejores tiempos!!!! Salud, Alegría, Energía y Pa'lante!!!

Silvia

Un beso grande de tu amiga,

Silvia

sábado, 5 de septiembre de 2009

Se estima que en India -como mínimo- un 2% de la población tiene alguna discapacidad. El 90 por ciento de esta población vive mayoritariamente en las zonas rurales (75%) y en pequeñas y medianas ciudades (15%), privada de los servicios básicos de rehabilitación. En el caso de Anantapur, la realidad se refleja de la misma manera. Nuevamente, en el sector rural nos encontramos con el mayor número de personas con discapacidad (83%), siendo la discapacidad psíquica y visual las que afectan a un mayor número de personas.
En este marco, Shekan Bee, una joven de 18 años, y Prema Rani, de 20, me contaron su historia, a través de la inestimable ayuda de mi amiga Sara, que ejerció como traductora de Lengua de Signos. Fue una experiencia nueva para mí, llena de cosas de las que tomar nota y aprender, tanto de la comunicación y la diversidad, como de la historia de lucha personal de estas dos jóvenes que nacieron mujeres, en una casta baja y sordas. Una triple lucha que han emprendido con el apoyo de la Fundación para demostrarse a sí mismas y a la sociedad que ellas también cuentan y que tienen derechos.

Fue un placer una lección de aprendizaje aquella mañana que junto a Sara y a ellas dos pasé en Bukaraya. Gracias.

jueves, 3 de septiembre de 2009

La vida aquí...

La vida aquí pasa muy rápido, a tiempo lento, llena de risas, momentos de faltas y ausencias. Pero todo se ha conjurado, una vez más, y todos juntos hacemos que cada día sea especial. En estas fotos estamos todos riendo, jugando (siempre jugando), comiendo helados sin parar, saltando, posando, expresando, charlando, viajando... El trabajo nos absorbe, quizás demasiado, pero nosotros nos dejamos. Vemos una fecha de fin (algunos quizás no) y eso nos hace sentir el cansancio perecedero. Así, nos resulta más fácil no darle tanta importancia.